El objetivo de hoy es mostrarte 4 ideas que te ayudarán a ahorrar incluso cuando crees que no te alcanza el dinero.

Muchas personas desisten de la tarea de ahorrar sin siquiera intentarlo porque piensan: si casi no llego a fin de mes, ¿cómo voy a poder ahorrar? Si eres una de ellas, TE INTERESA.

Tiempo de lectura:  3 minutos.

Metas y objetivos

Lo primero que debemos saber es para qué queremos ahorrar. A lo mejor queremos tener una mejor jubilación. Es posible que queramos hacer algún viaje especial. También puede ser que queramos empezar a invertir. Sin una finalidad tangible, es muy difícil que logremos ahorrar.

Las metas y objetivos refuerzan nuestro compromiso para conseguirlos y nos ayudan a modificar patrones de conducta perjudiciales.

Si no tienes un objetivo de ahorro en mente, tu cerebro se centra en la búsqueda de la satisfacción inmediata. Trabaja en automático. Este tipo de funcionamiento del cerebro es precisamente el que nos lleva al consumo impulsivo. Es el que nos lleva a perder el control de nuestras finanzas.

El presupuesto como herramienta base.

Una vez tengas marcados tus objetivos, será necesario dejarlo reflejado en nuestro presupuesto anual. El presupuesto debe contener nuestra lista de gastos anuales. Debe ser lo más fiel a la realidad posible. En caso de tener la información necesaria, habrá que estimarla e ir revisándola frecuentemente para ajustarla.

Disponer de un presupuesto es vital a la hora de ahorrar porque sin él es imposible que conozcamos nuestra capacidad real de ahorro. Nunca sabremos cuánto somos capaces de ahorrar porque no sabremos exactamente en qué nos gastamos el dinero.

Hay muchos gastos que tenemos claros. Generalmente sabemos lo que gastamos en la hipoteca o el alquiler. Sabemos lo que pagamos de préstamos. Tenemos una idea de lo que gastamos en alimentación. A partir de aquí, la mayoría de las personas no saben con exactitud cuánto dinero gastan en gasolina, restaurantes, cafeterías, en el cine, etcétera.

Teniendo la información exacta seremos capaces de identificar los gastos superfluos o que podemos ajustar. Lo normal es que nos demos cuenta de que tenemos mucha más capacidad de ahorrar de la que pensamos.

Identifica y revisa tus patrones de consumo.

La tarea de realizar el presupuesto anual te ayudará a identificar tus patrones de consumo. Debes entonces revisarlos y decidir con cuáles te quedas.

Hoy en día, todas las grandes empresas conocen perfectamente los hábitos de consumo de cada uno de nosotros. Vamos dejando nuestro rastro cada vez que pagamos con nuestras tarjetas, cada vez que entramos en facebook y pulsamos en “Like”. La publicidad en internet se basa en eso exactamente: en nuestros hábitos de consumo. Si no los controlas tú, te controlarán ellos.

Por otro lado, todos tenemos hábitos que hacen que, poco a poco, vaya saliendo dinero de nuestros bolsillos casi sin darnos cuenta. Ropa que luego no nos ponemos, comidas en restaurantes, la lotería,…

Revisa bien tu presupuesto. Identifica tus patrones de consumo. Planifica tus gastos y revisa con frecuencia si estás desviando de tus objetivos.

Págate a tí primero.

La mayoría de las personas tiene la intención de ahorrar el dinero que les sobre a final de mes, después de todos los gastos. La realidad es que NO SOBRA NADA.

Tenemos que decidir cuánto dinero queremos ahorrar cada mes y separar esta cantidad ANTES de pagar cualquier otra cosa.

Pensarás que es imposible. Que si ya te cuesta llegar a fin de mes, peor será si empiezas con menos dinero.

La realidad es que nos adaptamos.

Cuando empecé a trabajar, mi salario era menos de lo mitad de lo que ganaba 10 años después. Sin embargo, ganando más del doble, también me costaba llegar a fin de mes. Esto es porque a medida que mi salario crecía, también crecían mis gastos.

Lamentablemente, el camino inverso es más doloroso porque supone tener que despedirnos de algunas comodidades. Sin embargo, muchas de ellas son fácilmente prescindibles.

La buena noticia es que con el tiempo y un poco de disciplina, nos adaptamos perfectamente a gastar ese poquito menos. Además, el ver que nuestros ahorros van creciendo nos motiva a continuar, incluso a reducir aún más nuestros gastos para que los ahorros crezcan más rápido.


Hay muchas más posibilidades de ahorro de las que creemos. La clave está en estudiar bien lo que gastamos, cómo y cuánto.

Gracias por leer hasta aquí. Si te ha gustado, dímelo en los comentarios. Si crees que le puede ser útil a alguien, compártelo.

Recursos: Photo de Mano creado por awesomecontent

Otros artículos que te pueden interesar